Hace unos días me pasó algo increíble. Era algo con lo que siempre disfruto mucho: un amigo, poco lector, me dijo que tenía curiosidad por leer sobre feminismo, o libros más feministas. Aunque no me considero una experta en el tema, la posibilidad de acercarle a la literatura feminista me entusiasmó. Sin embargo, en cuanto me enfrenté a mi propia estantería, con mis títulos favoritos, me topé con ciertos prejuicios.

Harry Potter, nos volvemos a encontrar.
Los que formamos parte de la 'generación Harry Potter' llevábamos años esperando este momento. No nos ha importado que este nuevo libro ni si quiera estuviera escrito por J. K. Rowling. Tampoco que no sea un libro como tal, si no el guión de una obra de teatro. Cualquier excusa es buena para volver a reencontrarnos con él, con el niño que sobrevivió, el mismo que nos fomentó a muchos la pasión por la lectura.
 
El fin de semana pasado estuve en Londres. Londres significa muchas cosas para mi, y una de ellas es Harry Potter. Me resulta imposible disfrutar de la ciudad y olvidar la cantidad de rincones que hay en torno a la figura del "niño que sobrevivió".
¡Ah! Al final del artículo tenéis un mapa con todas las localizaciones de Harry Potter 
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